-->

¿Quién mató a Olof Palme? introducción

Antes de profundizar en el presente me gustaría echar la vista atrás y hablar de un político poco común. Olof Palme es un personaje histórico especialmente interesante. Sueco, nació en Estocolmo en 1927 en el seno de una familia de clase alta, conservadora y de profundas convicciones cristianas. Desde estos orígenes llegó a convertirse en el líder socialdemócrata más influyente de Europa.

Tras hacer el servicio militar fue a Estados Unidos para estudiar secundaria. Después estuvo varios meses de mochilero por Estados Unidos y Europa. En Praga se casó con una chica para que esta obtuviera la nacionalidad sueca y pudiera huir de su país (que era una dictadura comunista), una vez en Suecia se divorciaron tal y como habían convenido. Los viajes que hizo a lo largo del mundo, en los que vio directamente los estragos de la miseria y de la injusticia, serán determinantes en su evolución ideológica.  Tras recorrer Estados Unidos y varios países asiáticos, se convirtió en un crítico con el sistema económico de su época, y decidió luchar políticamente por cambiar las cosas.

Volvió a su país para estudiar derecho. Se unió al partido socialdemócrata y se convirtió en líder del movimiento estudiantil socialista. Desde esta posición redujo la hegemonía comunista en el mundo universitario. 

En 1954 inició una carrera política meteórica favorecida por su afinidad con el primer ministro socialdemócrata Erlander. Destaca por su capacidad para el diálogo y la oratoria. Desde el principio tiene claro que su objetivo es avanzar hacia una igualdad real de oportunidades. Defiende la ampliación de los derechos sociales y el principio de solidaridad internacional. En 1963 entra a formar parte del gobierno y en 1969 se convierte en primer ministro con sólo 42 años.

Despenalizó la pornografía mientras que ponía limitaciones la exhibición de violencia en la televisión. Dio a Suecia un protagonismo internacional que no se correspondía con su tamaño. Siguió un principio de neutralidad activa: activa contra la guerra, contra todos los regímenes que violen los derechos humanos. Financió a los movimientos de liberación de los países del tercer mundo y criticó duramente a los países que violaban sistemáticamente los derechos humanos, como las dictaduras Hispanoamericanas o la Sudáfrica del apartheid. Desde el Instituto Internacional de Estudios para la paz, establecido en Estocolmo desde 1966, se destinarán recursos a la investigación para la paz, la llamada irenología (ciencia para la paz).

Condenó tanto el imperialismo de Estados Unidos (en Vietnam) como el imperialismo de la URSS (en Checoslovaquia). Dio asilo político tanto a desertores del ejército de Estados Unidos (por la guerra en Vietnam) como a refugiados del este que huyen del comunismo liberticida.  Esto lo distingue del resto de líderes políticos de otros países que, al estar encuadrados en uno de los bandos, no criticaban los atropellos de uno de las superpotencias.  

Olof Palme como jefe del gobierno no quiso llevar una vida diferente a la del resto de ciudadanos. En la medida de lo posible mantuvo la normalidad en su día a día y su vida familiar con su mujer Lisbeth y sus tres hijos. No tenía guardaespaldas, conducía su propio coche, pagaba sus multas de tráfico como cualquiera de sus compatriotas, cuando no cogía el coche usaba el autobús o el metro, hacía cola para comprar entradas o en la caja del supermercado, llevaba a sus hijos a ver el fútbol todos los domingos. Se le podía ver acudiendo a sus citas oficiales en bicicleta y atendía a las ciudadanos que le asaltaban cuando paseaba por la calle. Él pensaba que los políticos debían dar ejemplo y usar los servicios públicos de los que eran responsables. Esta actitud le permitió entender las preocupaciones de sus compatriotas y por eso amplió más que nadie los servicios sociales a través del llamado Estado del Bienestar.

Esta forma de entender la política hoy parece muy lejana para la actual casta política. Nuestros políticos gestionan los servicios públicos pero ellos usan únicamente los privados. ¿Qué interés pueden tener en preservar la calidad de unos servicios públicos que no usan? Muy poco más allá del discurso electoralista. Por eso hoy asistimos a esa desconexión tan evidente entre las preocupaciones de los ciudadanos y las preocupaciones de unos políticos cuyo alto nivel de vida les hace marcarse otras prioridades. Su mundo casi nunca coincide con el de los ciudadanos que dicen representar. Los políticos, junto con sus amigos los magnates de las finanzas, viven hoy en su propia burbuja donde no llegan los duros efectos de las intermitentes crisis económicas. Vivimos en una plutocracia vestida de democracia   [1]   

A principios del siglo XX, antes de la existencia del Estado del Bienestar, una pequeña parte de la población vivía rodeada de comodidades mientras que la mayoría no podía acceder a unos servicios que hoy consideramos indispensables. Si enfermaban no podían costearse la atención médica, no podían enviar a estudiar a sus hijos porque era necesario que empezaran a trabajar desde muy jóvenes para ayudar económicamente a sus familias. Los padres apenas podían disfrutar de su vida familiar porque su largo horario de trabajo se lo impedía. Como su ambiente de trabajo no era seguro, se producían frecuentes accidentes laborales, y  cuando esto sucedía no tenían derecho a ningún tipo de prestación. Finalmente, al envejecer y ser inservibles para el mundo laboral, tampoco recibían ninguna pensión de jubilación y dependían de su familia para sobrevivir en sus últimos días.

Después de la crisis de 1929 y de la Segunda Guerra Mundial, se decidió cambiar todo esto y reducir estas profundas diferencias sociales. Puesto que el libre mercado se había mostrado incapaz de garantizar una cobertura social mínima, se decidió que el Estado se responsabilizara de ello. Es el llamado Estado del bienestar. En el Estado del bienestar se incluyen todos los servicios sociales que las autoridades ofrecen a sus ciudadanos a cambio de impuestos: sanidad, educación, prestaciones de desempleo, pensiones, etc. Para poder hacerlo se incrementaron los impuestos proporcionalmente de modo que pagaran más los que más tenían. Muchos miembros de clases altas (que nunca habían tenido problemas para costearse esos servicios) estaban en contra de esta forma de redistribución de la riqueza y acusaban a sus defensores de comunistas. Como tenían el control financiero de los medios de comunicación, financiaron agresivas campañas de desprestigio contra los políticos y los partidos que defendieron estas políticas. A pesar de ello, cuando la población empezó a disfrutar de un mejor nivel de vida fueron cada vez menos los que picaban el anzuelo de la propaganda.

Olof Palme supo llevar al Estado de Bienestar a su máximo desarrollo con una gran protección social y al mismo tiempo contuvo el déficit público manteniendo altos impuestos.  Convirtieron a Suecia un modelo para el resto de países del mundo, ricos o pobres. Esto lo pudo lograr con cambios legislativos y contuvo el déficit público con altos impuestos.  Dentro de lo que Olof Palme llamaba democracia social, el estado se comprometía a garantizar unos derechos del ciudadano que incluían los servicios sociales de educación, sanidad, pensiones, desempleo, atención a la infancia y a los mayores. Gracias a sus políticas económicas. La presión fiscal hizo que los ingresos se distribuyeran de manera más equitativa que en ningún otro lugar y al mismo tiempo la riqueza crecía, Suecia llegó a ser uno de los países con más riqueza por habitante del mundo (PIB/per cápita). El mantenimiento de estas políticas y su negativa a aceptar las nuevas ideas neoliberales, de las que hablaré después. Esto hizo que Suecia resistiera mucho mejor a la crisis de los 70 que los demás, aguantando toda la crisis con la tasa de paro más baja de toda la OCDE.

Los grandes perjudicados fueron los dueños de grandes capitales. Estos veían como sus beneficios aumentaban lentamente en Suecia, mientras que en el resto de Europa, las nuevas medidas de tipo neoliberal estaban enriqueciendo a un ritmo mucho mayor sus magnates. Fuera de Suecia, las oligarquías del resto del mundo temían la posibilidad del contagio, por lo que hicieron todo lo posible para ocultar los resultados de su gestión.

El grupo Bilderberg reúne cada año a los poderosos magnates de las finanzas con los dirigentes de los medios de comunicación y los partidos políticos gobernantes o con opciones de gobierno. Estas reuniones se crearon para poder tomar decisiones de tipo político o económico a espaldas de los ciudadanos, una cláusula de confidencialidad  prohíbe contar de lo que se habla.  Olof Palme, como el resto de líderes políticos de prestigio, fue invitado a las reuniones de Bilderberg. En ese foro se resistió al plan de difusión de las políticas neoliberales a escala global. Se  mostró inflexible en la defensa de sus principios sociales, pero se quedó solo incluso dentro del socialismo internacional. Cada vez más partidos socialistas estaban realizando las nuevas políticas neoliberales y renunciando a sus antiguos principios. 

En 1986 en la Suecia de Olof Palme el paro era prácticamente inexistente, inferior a otros países de su entorno que estaban aplicando las medidas contrarias: las políticas neoliberales (de las que hablaré después). Los ingresos en Suecia eran altos y los más igualitarios del mundo. Las diferencias de clase se habían reducido más que en ningún otro país occidental. Por eso no sólo el PIB por habitante de Suecia estaba entre los más altos del mundo, sino que efectivamente esa riqueza llegaba a la mayoría de los habitantes, no como en otros países  que teniendo un PIB por habitante superior (como en E.E.U.U.) tenían la  riqueza concentrada en la clase alta, y mayores bolsas de pobreza.

Olof Palme dio un paso más y defendió lo que llamó democracia industrial. Se trataba de extender el sistema democrático a la economía con la participación cada vez mayor de los trabajadores en la gestión y dirección de sus empresas, es decir, la autogestión. Para muchos esto era demasiado. 

El 29 de febrero de 1986 fue asesinado a tiros cuando salía del cine con su esposa. 

Después 34 años de investigación, en 2020 las autoridades consideraron que el asesino debió ser un derechista influido por los medios de comunicación suecos que a diario denigraban al presidente. Pero...

¿Quién o quienes salieron beneficiados con la desaparición de Palme?

¿Quién o quienes tenían mucho que perder si las políticas de Palme se hubieran difundido por el resto del mundo?

Para ello haré un recorrido por la historia económica. Luego hablaré del resultado de las políticas que aplicó Olof Palme en Suecia y otros dirigentes socialdemócratas en muchos países durante los años 1945-1975. Finalmente vernos en qué consiste la teoría y la práctica neoliberal.  

Una vez que arrojemos luz sobre estos asuntos estaremos en condiciones de entender la actual lo que pasa.


[1] Plutocracia significa “gobierno de los ricos”. Plutócrata en este contexto puede entenderse como aquel que controla al poder político gracias a su poder económico. (las grandes fortunas que usan su poder económico para controlar al poder político).

Artículos relacionados

6 comentarios

Asela ha dicho que…
Gracias por hablar de un personaje casi olvidado.
Un saludo
Asela
Francisco Ayén ha dicho que…
Gracias por tu comentario Asela. Hay que hablar más de Olof Palme, necesitamos un referente político que nos permita revalorizar la idea de la democracia y la del socialismo democrático. Aquí habló más de él.
Ciudadano A ha dicho que…
La clave está como bien dices en el control de los medios de masas. Hoy venía escuchando la radio, el canal de intereconomía. Estaban hablando de un índice realizado por una entidad financiera "capaz de predecir las recesiones económicas". Pues bien, ahora no recuerdo el nombre de ese índice, pero si en que consiste, y es realmente IMPRESIONANTE. Mide la cantidad de veces que salen ciertas palabras en el New York Times y otro periódico que ahora no recuerdo... al loro, midiendo el número de veces que sale una palabra en dos medios concretos dicen que pueden predecir las recesiones de los países. Y en España por lo visto estamos bien jodidos según ese índice.

Y yo me pregunto: "La gente que trabaja en los medios, los periodistas de radio, ¿No se dan cuenta del circo en el que están actuando? ¿Se creen realmente lo que dicen? ¿Son unos ignorantes al nivel de toda la plebe española o realmente tienen interés en que llegue toda la des-regulación? Imagino que si te sales de los cánones de ignorancia acabas como Gabilondo, apartado. Y es que o te apartas o te apartan, véase Garzón, Olof Palme, y etcéteras...

Sin lugar a dudas, Profesor Francisco, previo agradecimiento por el "simple" hecho de divulgar toda esta información, te dejo mi mail por si te interesa que divulguemos esta información. Somos un grupo de jóvenes estudiantes que de forma alternativa al 15M, movimiento del cual estamos bastante desvinculados por motivos que no vienen al caso, luchamos por combatir la ignorancia.

Un saludo y muchísimas gracias por este trabajo.

Atentamente, glopstick@gmail.com
Francisco Ayén ha dicho que…
Saludos Ciudadano A. Te agradezco cualquier promoción que puedas hacer de estas ideas, cada día es más necesario.

Lo de intereconomía en temas económicos no tiene nombre, es el caso más extremo de prostitución informativa.

Yo por mi parte voy a implicarme en la asociación ATTAC. ATTAC se está convirtiendo en la plataforma común que aglutina a todos los que luchamos contra las políticas neoliberales. A día de hoy esta asociación es la más indicada para luchar contra la ignorancia económica y defender estas ideas sin caer en sectarismos políticos o sindicales.
Natsumi ha dicho que…
Entonces, si no estoy en ATTAC (o no solo a ATTAC) y apoyo a un partido, ¿estoy siendo sectaria?
Francisco Ayén ha dicho que…
No.
Mi comentario anterior es de febrero de 2012 y en él aclaro que es la valoración que hago "a día de hoy". Desde entonces las cosas han cambiado. Hace pocos días Pablo Iglesias anunció que Podemos ha encargado el programa económico de su partido a los dos economistas más importantes de ATTAC España: V. Navarro y J. Torres. Por otra parte Alberto Garzón, uno de los líderes actuales de IU, es también miembro destacado de ATTAC desde hace años.
Inicio
"La verdad es viento, cuidado con escupir contra el viento"